"Y, sobre todo, leíamos, leíamos todo lo que nos caía en las manos. Sacábamos libros de todas las bibliotecas públicas y, unos a otros, nos dejábamos prestados los hallazgos que conseguíamos encontrar. Pero la mejor academia, el lugar donde mejor se informaba uno de todas las novedades, era el café".
«El mundo de ayer. Memorias de un europeo». Stefan Zweig.
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domingo, 26 de marzo de 2017

EL SEÑOR DE BALLANTRAE. Robert Louis Stevenson

Empezaré esta reseña citando algunas ideas escritas en la contraportada. Primero de todo, pone que "este no es uno de los libros más conocidos de Stevenson, pero que es uno de los más brillantes"; totalmente de acuerdo. No lo he leído todo de este autor, pero no hay duda de que nos encontramos ante una novela brillante de verdad. La leí en versión comic, cuando era un chavalín devorador de historias ya fueran dibujadas o en película; una versión en comic que se tomaba bastantes licencias, con el claro propósito de adaptarla a lectores de muy temprana edad. Y es que no es una novela de aventuras al uso; no es una novela para niños. Aquí el tópico de que RLS es un autor para públicos juveniles, queda desmontado; aunque eso si, la narración fluye con facilidad y se lee bien.
Me ha sorprendido la violencia psicológica que contiene, hasta el punto de provocarme "mal rollo", pero esto no ha disminuido mi gusto y disfrute de la novela. Se sufre por uno de los personajes, y se siente indignación por otro; al hilo de esto, cito otra idea de la contraportada: "dramática puesta en escena". En efecto, Stevenson no da concesiones y "se monta" una historia de intriga y odio, llena de sutilezas y entramados, apoyándose en dos de sus temas más conocidos: la codicia, y como reza en la contraportada: "la enfrentada dualidad de la naturaleza humana", y un tercer tema que yo aun no le conocía: "la condición del pueblo escoces" a mitad del siglo XVIII. Con esto último la obra flirtea con la novela histórica.
Le encuentro también a esta novela cierto regusto gótico; cosa que contribuye, en mi opinión, a aumentar el atractivo dramátismo que posee.
Otra cosa que me ha llamado la atención es que casi no hay descripciones físicas, ni de personajes ni de lugares; por otra parte si que describe muy a menudo, la climatología; uno de los rasgos que me hace pensar en lo gótico.
Novelón de los buenos, escrito con el buen gusto e inteligencia propios del maestro R.L. Stevenson.
En 1953 se rodó una película protagonizada por Errol Flynn. Si el comic que os decía se tomaba sus licencias, la película ni te digo, y con Flynn de prota más licencias todavía. En fin, nada que ver.
Bueno, os dejo que tengo un duelo a espada.

Un saludo.

2 comentarios:

  1. Qué estupenda novela y cuántos buenos recuerdos de su lectura.

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  2. Cierto Trecce. Stevenson nunca deja indiferente.

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