Todo un clásico de la literatura de aventuras, además de novela histórica encuadrada en la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485), que tuvo como contendientes a la Casa de York y a la Casa de Lancaster en disputa por el trono de Inglaterra, cuando la Edad Media ya iba tocando a su fin.
El protagonista, Dick Shelton, joven prometedor perteneciente a la nobleza, se ve inmerso en un momento crucial de su vida, en el que va descubriendo su pasado equívoco, a la vez que emprende la búsqueda de su lugar en el mundo. Teniendo en cuenta que ese mundo, es la nueva Inglaterra que ha de llegar después de la guerra, las circunstancias del joven Shelton cobran un tinte épico y de soterrado dramatismo; en el laberinto en que se ve metido, es el todo o nada para él.
Sin llegar a ser de lo mejor de su repertorio, Stevenson nos ofrece una novela que se lee con sumo agrado; llena de acción y aventura pura y dura, en detrimento de la profundización en los personajes y en los hechos históricos. Se trata pues, de una novela sencilla, en la que la decidida apuesta del autor por la acción y la aventura, la convierte en coherente a pesar de sus carencias. Una buena opción si uno quiere desconectar de lecturas sesudas, y pasar un buen rato con lances de espadas, flechas y amores medievales; amores, si, los de Dick Shelton con Juana Sedley. Una historia de amor bien incrustada en la narración, que no invade más páginas de las que se merece, cosa que agradece quien esto escribe.

Un saludo.
Bravo. Es buena la nostalgia de vez en cuando.
ResponderEliminarSi, dejarse llevar un poco.
EliminarMuy entrañable para ti, sin duda.
ResponderEliminarSi, hay lecturas que son muy especiales.
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