"Y, sobre todo, leíamos, leíamos todo lo que nos caía en las manos. Sacábamos libros de todas las bibliotecas públicas y, unos a otros, nos dejábamos prestados los hallazgos que conseguíamos encontrar. Pero la mejor academia, el lugar donde mejor se informaba uno de todas las novedades, era el café".
«El mundo de ayer. Memorias de un europeo». Stefan Zweig.
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miércoles, 24 de junio de 2015

BREVE HISTORIA DE LA CONQUISTA DEL OESTE. Gregorio Doval

"El Oeste, el lugar donde un hombre puede mirar hasta más lejos y no ver otra cosa que no sea tierra y cielo."
                          Will James (1892-1942), escritor.

En la reseña que hice del libro Breve historia de los indios norteamericanos, afirmé que se complementaba con este libro que nos habla de la conquista del Oeste, escrito por el mismo autor: Gregorio Doval. Y así es efectivamente, pero en realidad me quedé corto porque son cinco los libros que la editorial Nowtilus ha sacado del tema que se ha convenido en llamar "Oeste Americano". Los otros tres son: Breve historia del Salvaje Oeste. Pistoleros y forajidos; Breve historia de los cowboys; y el último, el único que no es de Doval y que han editado hace poco: Breve historia de la guerra civil de los EE.UU, de la autora Montserrat Huguet. Entre los cinco libros suman un total de 1700 páginas aproximadamente, con lo que la cosa ya no es tan "breve", y nos encontramos así con todo un magnífico trabajo que nos deja bien colmados a los aficionados al "Oeste". Es aconsejable, en mi opinión, leer primero el de la "Conquista del Oeste", pues lógicamente te da la base ideal para afrontar los otros cuatro libros. Con su estilo claro, directo y entretenido, Doval nos va desgranando todos los acontecimientos que significaron el descubrimiento y conquista por parte del hombre blanco, de las extensas tierras que conforman hoy los Estados Unidos. Desde las primeras colonias y la legendaria época de los primeros tramperos hasta "el cierre de la Frontera". El espíritu y pulso de "la conquista" es plasmado con acierto por Doval, sin olvidarse de describir la tragedia que supuso para las naciones indias. El libro cuenta con una buena colección de fotografías; no así de mapas, la gran carencia habitual en muchos ensayos de historia. Carencia que por motivos obvios, es en este caso más lamentable. Un buen atlas me acompañó durante toda la lectura (y también con los otros cuatro libros mencionados). Imprescindible si se quiere hacer una lectura del libro cien por cien provechosa. ¿Como seguir si no, el trazado de la construcción del  sistema ferroviario?, ¿o las primeras y míticas exploraciones de Lewis y Clarck de principios del 1804 hasta el 1806, ¿o el trazado de la no menos mítica "Ruta de Oregon"?, por poner tres ilustres ejemplos. Al final del libro el autor hace una buena reflexión sobre las consecuencias de esta epopeya en el modo de ser estadounidense. En dos palabras: muy recomendable.

10 de mayo de 1869, la Central Pacific y la Unión Pacific colocan ceremonialmente los remaches del último raíl.

Un saludo





domingo, 24 de mayo de 2015

LA HISTORIA DE TOM HORN. Gene Caesar

"Matar hombres es mi especialidad. Lo enfoco como una salida profesional y creo que tengo un hueco en este negocio".
Tom Horn (1861-1903)

Un chico de catorce años acaba harto de su brutal padre, y abandona su hogar para buscarse la vida por si solo. Esta es una historia repetida en los anales del Salvaje Oeste. Una época en la que los niños tenían que aprender rápido y crecer deprisa, ya fuera para ayudar en casa a sus familias, ya fuera porque se quedaban sin ella, o ya fuera porque, como el joven Tom Horn, decidían irse. Y Tom fue de los que salió adelante. Se convirtió en un auténtico hombre de la Frontera; más aun, se convirtió en leyenda. Aun hoy, su vida y "obra"continua siendo tema de debate y reflexión en los Estados Unidos. Como ha ocurrido con tantos otros iconos de aquellos tiempos irrepetibles, se le han dedicado libros, películas, documentales, canciones...
                                                     
                                                       "Tom Horn llegó al viejo Wyoming,
                                                         Un cazador de cuatreros, según la canción.
                                                         Por todos era aborrecido,
                                                         Todos deseaban que no hubiera nacido,
                                                         Pero de ningún modo podían cazar a Tom Horn".

El joven Tom subsistió a base de hacer todo tipo de trabajos, hasta que conoció al veterano explorador Al Sieber, una auténtica leyenda del Oeste, él cual sería su maestro y guía. Pasado un tiempo, Sieber le aconsejó que se fuera a la reserva de San Carlos a vivir con los apaches. Siguió el consejo, y no pudo tomar mejor decisión; El chico lo aprendió todo de los indios apaches. Fue, digamos, su graduación como hombre de la Frontera. Convertido en un buen explorador y guía, y aun muy joven, se mostró como un eficaz intérprete al servicio del ejército en las guerras apaches, y en el primero que habló, como interprete se entiende, con el mismísimo Gerónimo.
Portada del original 
Además, Tom Horn desempeñó todo tipo de roles y oficios; fue cowboy, conductor de diligencias, domador de caballos ( era un gran campeón de rodeo), detective de la agencia Pinkerton, sheriff, mulero; pero la ocupación que le dio auténtica fama y que marcaría su destino fue la de cazarecompensas y cazador a sueldo de hombres. Su especialidad era el tiro de larga distancia. Y aquí lo dejo antes de que desvele todo el libro.
Una gran historia la de Tom Horn; bien contada y documentada por Gene Caesar, que supo darle el tono legendario que merece y que le es de ley. Se lee como una buena novela en tercera persona, y posee toda la fascinación del Salvaje Oeste. Un buen documento para comprender mejor aquellos tiempos y muchas de las costumbres de la época; que ayuda a comprender también cuestiones tan norteamericanas como la cultura de las armas, o el sentido de la independencia del individuo. Apúntese al debate y decida: Tom Horn, ¿justiciero o asesino?.
El título original del libro es Rifle for rent, y fue escrito en 1963. La edición que he leído data del 1967 y pertenece a una colección de esos años, que publicó en nuestro país Ediciones Toray titulada Oeste histórico. 

Un saludo desde la pradera inacabable.

jueves, 23 de abril de 2015

BREVE HISTORIA DE LOS INDIOS NORTEAMERICANOS. Gregorio Doval

Un libro más sobre los indios norteamericanos, que se añade a la muy extensa oferta de obras tanto nuevas como descatalogadas de segunda mano existente. Cabe preguntarse si realmente aporta algo nuevo, y más teniendo en cuenta que se trata de una obra de divulgación. A mi parecer, es poco lo nuevo que aporta, lo cual no implica que sea un libro malo. El tema indio-norteamericano es tan profundo y extenso, que siempre se encuentra algo nuevo que enriquece los conocimientos que uno pueda tener. Si además el planteamiento del autor es correcto, como es el caso, entonces tenemos un trabajo muy aprovechable para la gran mayoría de aficionados al tema indio, en especial para las nuevas generaciones de lectores que se interesan por primera vez en el. El escritor y periodista Gregorio Doval nos ofrece un ensayo atractivo y muy bien escrito, en el que pese a las lógicas limitaciones de extensión (346 pag de formato bolsillo) inherentes a cualquier obra de este tipo, no se deja nada en el tintero; aplica la cronología con rigor, empezando por la prehistoria hasta llegar a la situación actual, y consigue plasmar con acierto la evolución de los pueblos indígenas de Norteamérica a lo largo de la historia, así como la realidad histórico-social de unas tierras y unos tiempos, en los que la forma de vida y la riquísima cultura del indio norteamericano eran socavadas sistemáticamente por la voracidad de la "civilización" blanca, empeñada en "construir" un país de costa a costa. Doval describe muy bien la distinta forma de pensar de  las dos culturas y las reacciones de ambas, en especial el absurdo sentido de la propiedad del hombre blanco que el indio era incapaz de comprender. Ni que decir tiene, el libro tiene el atractivo habitual (sin tener en cuenta en este caso su pobre apartado fotográfico/cartográfico) que suelen tener las obras sobre el indio americano; el colorido, el romanticismo, la trascendencia en suma de una cultura y forma de entender la vida, la cual, es imprescindible que no caiga en el olvido.
Por último decir que en esta misma colección "Breve historia...", de la editorial Nowtilus, hay otro libro también de Gregorio Doval, dedicado a la "Conquista del Oeste" que resulta un excelente complemento de este y viceversa.

Un saludo.

lunes, 30 de marzo de 2015

DOSTOYEVSKI. Henri Troyat

"Parece como si este escritor genial hubiera organizado su existencia al estilo de sus novelas. Su verdad se nos hace más inverosímil que la más inverosímil de sus leyendas". 
Henri Troyat

La vida de Dostoyevski siempre se ha considerado igual de intensa e interesante que la más tormentosa de sus creaciones literarias. Este libro, escrito por el afamado biógrafo Henri Troyat  no solo lo corrobora, sino que además, sorprende y zarandea la sensibilidad del lector más curtido; así me ha ocurrido a mi, y después de leerlo, mi admiración por Dostoyevski se ha multiplicado. Es uno de esos libros que te hacen sentir orgulloso de haberlos leído, porque uno siente que debe ser leído. Troyat consigue comunicarse con lo vital de Dostoyevski, y explicárselo al lector maravillosamente; con lo que tenemos una doble perspectiva: la visión total del gran genio ruso, y el buen hacer del biógrafo. El libro, además, me ha llegado en un momento óptimo en mi proceso de aprendizaje sobre Dostoyevski, habiendo leído ya varias de sus obras, pero también a falta de leer otras. Un momento en el que estoy familiarizado y maduro en el tema, lo que me ha permitido entender mejor a Troyat; a la vez, entenderé mejor a Dostoyevski en las obras que aún no he leído, como así me ha ocurrido con la lectura de Los hermanos Karamázov. Sabemos que esto es así con otros muchos escritores, si se conoce su vida se entiende mejor su obra; pero con Dostoyevski la cosa toma una dimensión diferente, superior diría yo, porque vida y obra se funden en una totalidad en la que cuesta apreciar ciertas delimitaciones.
Dostoyevski paseando por San Petersburgo.
Ilya Glazunov
Una cosa inspira a la otra en una relación de ida y vuelta; en la ida, aspectos y episodios de su vida plasmados claramente en sus obras, como por ejemplo su afición al juego que acabo convirtiéndose en severa ludopatía (El jugador), o su profunda creencia en Dios, como se aprecia en varias de sus obras; y en la vuelta, la ayuda en forma de autoterápia que le significó muchas veces el ejercicio de escribir. Troyat escribe en su introducción: "Su vida abunda de tal modo en desesperaciones espectaculares y en alegrías milagrosas, que antes se vería uno tentado a amortiguarla que a novelarla". Pues bien, Troyat no la amortigua, nos la cuenta sin escatimar ni un ápice de su crudeza, mostrándose por añadidura un gran narrador; y con ello su homenaje a Fiodor Mijáilovich Dostoyevski alcanza la dignidad que merece.

Un saludo.

lunes, 23 de febrero de 2015

LA GRECIA CLÁSICA. Robin Osborne

Estupendo libro sobre la Grecia Clásica perteneciente a la colección Historia de Europa Oxford. Un producto de Oxford University Press y editado en nuestro país por la siempre interesante editorial Crítica. Este libro de apenas 300 páginas, tiene como virtudes, la amenidad, la sencillez, la precisión con que describe aquel periodo histórico, lo agradable que resulta su lectura y la fiabilidad de los autores que participan en su redacción; porque intervienen varios autores además de Robin Osborne, autor de alguno de los capítulos, y que es él que dirige la concepción de la obra. Cada capítulo, que trata sobre un aspecto determinado de la Grecia Clásica, es escrito por un autor diferente según su especialidad. Así, nos encontramos con un ensayo de historia estructurado por temas, no con un ensayo histórico lineal al uso; lo cual a mi personalmente me gusta más, por lo cómodo que resulta, tanto para su lectura como para posteriores consultas. Me gusta también el enfoque y el planteamiento, que se apoyan más en lo social y en el carácter de los griegos de esa época (abarcando todas las clases); tiene el libro un muy conseguido y satisfactorio efecto "de estar allí ". A destacar las continuas alusiones a figuras relevantes de la época, como Platón por ejemplo.
Por contra, hay que decir que se queda corto cuando, en los capítulos finales, intenta dar una explicación completa de los siglos IV y V adC; eso hace que seguramente no sea el libro más completo sobre la Grecia Clásica, pero ofrece cosas nuevas y tiene un valor y una importancia documental innegables, lo cual hará pasar unos buenos ratos al interesado en la antigua Grecia.

Un saludo.

jueves, 29 de enero de 2015

EL VIAJE DE LOS ARGONAUTAS. Apolonio de Rodas

"Tras invocarte al comienzo, Febo, voy a rememorar las hazañas de los héroes de antiguo linaje , los que más allá de la entrada del mar Negro y del paso de las Rocas Cianeas, por mandato del rey Pelias, en pos del vellocino de oro, impulsaron su nave, la bien ceñida Argo".

Así empieza a contarnos Apolonio de Rodas una de las principales y más bellas leyendas de la antigua Grecia, equiparable en importancia a la Iliada y a la Odisea; si bien, como poema épico heroico, se la considera la tercera en valor literario. Cronológicamente también es la tercera, pues entre esta y las obras homéricas nombradas, hay una distancia en el tiempo de cinco siglos; esto es, el poema fue compuesto hacia mediados del siglo III antes de Cristo. Apolonio compuso, pero sobre todo compiló, ya que el mito de los Argonautas es más antiguo que la Iliada y la Odisea. En la Odisea, Homero ya lo menciona: "la nave Argo que cruzo la alta mar, celebrada por todos"; y comenta Carlos García Gual en su espléndida introducción: "Pero los antiguos cantares sobre ésta se perdieron, y la leyenda, tan famosa en el mundo antiguo como los viajes de Ulises o la guerra de Troya, nos ha llegado en los versos de un poeta helenístico, a pesar de una larga tradición de muchos siglos". Así, gracias al alejandrino Apolonio de Rodas, disponemos de una versión completa de la leyenda, a la que tituló "Argonautiká".
Además de la belleza del mito, reforzada por la épica que supo intuir y modelar Apolonio, me atrae sobremanera el hecho de que en él confluyen otros dos mitos fundamentales griegos: el vellocino de oro, y la historia de Jasón y Medea, cuyo final no aparece aquí; para saber de él, afortunadamente contamos con la tragedia de Eurípides. Los Argonautas, un selecto grupo de héroes (un auténtico "dream team" de la época) venidos de toda Grecia, para ayudar a Jasón a recuperar para la ciudad de Yolcos y su rey Pelias, el vellocino de oro. Entre ellos está el poderoso Heracles; Péleo, que es el padre de Odiseo; Telamón, padre de Ayax; Tifis, el gran timonel; Polideuces, boxeador famoso en toda la Hélade...y así hasta hacer un total de cincuenta y seis, todos ellos grandes guerreros y cada uno con su especialidad y habilidades características; las cuales, de forma muy evidente no fueron debidamente aprovechadas por Apolonio para darle más brillo y encanto aun al poema. He disfrutado de la belleza de la leyenda, de la riqueza temática y la variedad de situaciones y oponentes de los Argonautas; los distintos pueblos del Mediterráneo que aparecen, etc; pero he de decir que en algunos tramos, esta obra de Apolonio de Rodas se me ha hecho un tanto pesada. No tiene, en mi opinión, la naturalidad y el frescor de las obras homéricas, las cuales arrancan de un origen y tradición esencialmente "orales". "Argonautiká" pertenece ya a una nueva forma de narrar; más próxima a la estructura novelesca; o dicho de otra manera, digamos que se queda en un medio camino entre la tradición homérica y lo que hoy en día denominamos "novela". Pero no obstante, y como ya escribí antes, la belleza de la leyenda y la composición de Apolonio es grande.Con su lectura, nos sumergimos en el vasto y maravilloso cosmos de las leyendas tradicionales griegas; nos ponemos en contacto con toda su simbología, fuente inagotable de inspiración; esto es demasiado extenso para tratarlo aquí, pero en este caso me gustaría destacar lo siguiente: la navegación, inexorable sello identitario de los antiguos griegos; el tema del "regreso" del héroe al hogar, concepto que a mi siempre me ha parecido fascinante; los diversos pueblos que van conociendo los Argonautas por todo el Mediterráneo, resaltando lo griego frente a lo "bárbaro"; y como no, ¡los dioses!, no nos olvidemos de los dioses, que ya sabéis como las gastan con quienes los desairan. ¡Oh Zeus!

Apolonio de Rodas

Un saludo desde este lado del Mediterráneo.

martes, 16 de diciembre de 2014

ANNA KARENINA. Lev N Tolstoi

Necesito leer más a, y sobre Tolstoi para confirmarlo, pero me da que a este ruso genial le gustaba dividir el mundo en dos. Al decir esto, pienso en sus dos novelas más célebres: Guerra y Paz y Anna Karenina. Tal afirmación resulta obvia en la primera, pero no tanto en la segunda. Paso a explicarme. La imagen que se suele tener de esta gran novela, desde fuera, desde lejos, desde la ignorancia; o desde la "desinformación" que muchas veces provoca el cine, la publicidad y otras infortunadas y erróneas manifestaciones, es la de una obra "romanticona" que tiene como centro y protagonista principal a la tal Karenina. Pues no es así. A mi modo de ver, se trata de una obra coral, llena de muchos e interesantes personajes, que recrea la eterna lucha entre lo auténtico y lo falso; lo profundo y lo superficial; lo autenticamente valioso y lo ilusorio. Una lucha tan eterna y cruel como lo puede ser la lucha entre el bien y el mal; y aquí es donde empiezo a ver, principiante en Tolstoi como soy, el gran talento de este inmortal escritor, pues resuelve una cuestión en la que es fácil caer en la incoherencia, ya que tratándose de una lucha que no tiene porqué derivar necesariamente en la segunda en mención, si ocurre que las lineas entre ellas a menudo se confunden, sobre todo cuando, y como es en este caso, la lucha también está en el interior de los personajes. Tolstoi llena de colores el cuadro bajo un aparente desorden, pero en realidad todo está magistralmente delimitado; y lo consigue sobre todo con dos personajes inolvidables: Anna Karenina y Konstantin Dimítrievich Lyovin, o Levin en algunas traducciones; Karenina en el mundo frívolo e hipócrita y Lyovin en el auténtico y noble de sentimientos; rodeados, cada uno (y los dos a la vez), por una espléndida constelación de personajes con los que Tolstoi nos introduce, con una buena dosis de ironía y burla, en la sociedad burguesa y aristocrática rusa de la segunda mitad del XIX; aunque es pertinente decir que las clases bajas, también se llevan algún palo. También podríamos definir esta dualidad como la de la parte zarista (Karenina), y la parte representativa de las ideas de la revolución rusa, en el tiempo de la novela, todavía por llegar (Lyovin). Pero es que además, la profundidad y la multitud de temas que se tocan en esta obra es colosal; acertadas pinceladas sobre el género humano, que el autor desarrolla de tal forma que nos sentimos identificados a cada paso de la lectura. Situaciones y escenas cotidianas, como por ejemplo una boda o una sencilla reunión familiar, nos son presentadas con una rara y absorbente magia. Y algo importante que he sentido: hay mucha ternura en esta novela; en la forma de tratar los temas, los personajes, en todo.Una ternura apenas perceptible, un tanto escondida tras un estilo de escribir grave y sencillo. Uno comprende y se encariña con los personajes, esté de acuerdo o no con lo que hacen; la entrañable Kitty, por ejemplo. Y como siempre me pasa cuando escribo sobre los clásicos, ya me entra el vértigo; es lo que tiene querer volar a tan gran altura. ¿Como se puede pretender hacer una película sobre esta obra capital?; ¡¡Imposible!!

Un saludo.